Madrid, febrero de 2026 – La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil ha trasladado a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico su preocupación por la situación de la seguridad y conservación de las presas en España. La carta enviada supone la culminación de una labor sostenida durante años por parte de la Asociación, que viene analizando, debatiendo y advirtiendo públicamente sobre los riesgos que afectan a estas infraestructuras estratégicas y, en particular, a las pertenecientes al Estado.
El escrito no es una iniciativa aislada, sino el resultado de un trabajo técnico continuado que ha incluido jornadas especializadas, análisis sectoriales y la elaboración de un manifiesto específico sobre la seguridad y conservación de las presas. En ocasiones anteriores, la Asociación ya había solicitado mantener un encuentro con la responsable ministerial para exponer estas cuestiones, sin haber obtenido respuesta. En esta nueva comunicación se reitera formalmente la petición de reunión para poder abordar el asunto con el rigor técnico que requiere.
Coincidentemente con esta reivindicación la Asociación del Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (AICAPE) remitió posteriormente otra carta a la ministra en la misma línea, haciendo asimismo un llamamiento para que se adopten medidas que refuercen la seguridad de estas infraestructuras. Y finalmente el sindicato CSIF ha abundado en la misma posición. Esta coincidencia refleja una amplia sintonía dentro del ámbito técnico y profesional en torno a la necesidad de actuar.
Un parque de presas envejecido y con necesidades crecientes
En su comunicación, la Asociación subraya la magnitud y relevancia del parque de presas español, uno de los más importantes a escala internacional, y advierte de su elevada vulnerabilidad potencial. Un porcentaje significativo de estas infraestructuras está clasificado en la categoría de mayor riesgo, lo que implica que una eventual rotura podría tener consecuencias muy graves sobre núcleos de población situados aguas abajo.
A esta circunstancia se suma el envejecimiento generalizado de las presas. Muchas de ellas superan ya varias décadas de servicio, lo que obliga a mantener programas constantes de mantenimiento, modernización y control. Desde el punto de vista del colectivo profesional, la intensidad de estas actuaciones no está siendo suficiente, lo que incrementa progresivamente los niveles de riesgo.
Los ingenieros alertan además de que una parte relevante de las grandes presas de titularidad estatal presenta carencias que exigen estudios adicionales de seguridad, renovación de sistemas de control, refuerzos estructurales o rehabilitación de elementos clave de desagüe, aspectos todos ellos directamente relacionados con la seguridad de las infraestructuras.
Gobernanza, medios y perfil técnico de los responsables
Junto al estado físico de las presas, la Asociación pone el acento en el modelo de organización y gestión de la seguridad. El colectivo considera que existe un déficit de liderazgo técnico en puestos clave de la Administración hidráulica y que la gestión de infraestructuras de alto riesgo requiere perfiles con formación y experiencia específicas en ingeniería hidráulica y seguridad de presas.
También se señalan carencias en medios humanos y materiales, así como problemas derivados de la falta de independencia entre órganos titulares y órganos supervisores en algunos ámbitos de la gestión. A juicio de la Asociación, estas debilidades estructurales contribuyen a explicar el deterioro progresivo de parte del parque de presas.
Un manifiesto que recoge el trabajo técnico previo
La carta remitida a la ministra se acompaña de un manifiesto elaborado por la Asociación, que sintetiza el análisis técnico desarrollado durante los últimos años. En él se recuerda el papel esencial de las presas para el abastecimiento, el regadío, la producción de energía renovable y la gestión de sequías e inundaciones, y se advierte de las consecuencias que puede tener la reducción de la inversión en conservación y modernización.
El documento plantea la necesidad de un plan integral de seguridad y conservación de presas, el refuerzo de los medios técnicos y humanos, la revisión de la normativa vigente y la creación de un organismo técnico independiente que garantice una supervisión especializada y homogénea. También propone extremar la prudencia en los procesos de demolición de infraestructuras hasta contar con evaluaciones técnicas rigurosas.
Una petición de diálogo técnico
Más allá del diagnóstico y de las propuestas, la Asociación insiste en la necesidad de abrir un canal de diálogo directo con el Ministerio. La solicitud de reunión incluida en la carta busca poder exponer con detalle las conclusiones técnicas alcanzadas y conocer de primera mano las líneas de actuación previstas por la Administración.


